Era un coche que había construido con muchas piezas y que tenía incorporado un depósito para meterle agua y una bomba con la que hacerlo.
Bajamos al patio para probarlo y nos dimos cuenta del sistema que utilizaba el coche para poder andar. No era exactamente el agua lo que hacía moverse al coche, sino la presión que hacía el agua sobre el aire que había dentro del depósito, y que al abrir el tapón hacía que el aire empujara al agua con mucha fuerza.
Nos lo pasamos genial y aprendimos algo nuevo. :)

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